Archivo de la etiqueta: comunicación

E.R.E.O LA IMPORTANCIA DE LA COMUNICACIÓN EN LAS PAREJAS

UNA RELACIÓN QUEDA DEFINIDA COMO LA DIFERENCIA ENTRE LOS QUE SE ESPERA O ANHELA QUE PASE Y LO QUE EN REALIDAD SUCEDE EN TODOS SUS ÁMBITOS. (Ana Fassi)

comunicacionEn muchas ocasiones hemos oído que para que una pareja funcione, es vital la buena comunicación. Y es verdad. Pero…. ¿Qué es una buena comunicación?

Yo describo la buena comunicación con la mnemotecnia EREO y aclaro:

ESCUCHA: Escuchar es poner todos nuestros sentidos en función de  comprender sus palabras, aislándonos de  los demás sonidos. Escuchar no es igual a oír. Podemos oír que nuestra pareja nos habla mientras vemos una película que nos interesa.

RESPETO: Valorar al otro como alguien diferente de nosotros mismos, aceptando su forma particular de manifestarse y de opinar sobre las cosas y el mundo.

EMPATÍA: Ponerme en su lugar, sentir lo que siente cuando se está expresando para poder comprender el significado de sus palabras.

OPORTUNIDAD: el momento propicio para que la comunicación prospere.

En una ocasión el esposo de una paciente le decía: “Habla que yo te escucho” mientras veía un partido de futbol, a lo que ella le contestó que no podría hacerlo mientras prestaba atención al partido. La respuesta del esposo fue: “Yo puedo hacer las dos cosas a la vez”.

Hoy la neurociencia ha demostrado que el cerebro no puede hacer dos acciones al mismo tiempo y mucho menos si involucran al mismo sentido.

El cerebro humano está percibiendo estímulos de manera permanente, imagínese viendo un partido o una telenovela. El proceso que sigue para comprender lo que está viendo u oyendo (en este caso del ejemplo) es el siguiente: primero debe detectar la información que viene de los sentidos (lo que oye, lo que ve o siente), luego buscará en su memoria la experiencia previa sobre la información provista por los sentidos y reconocer las propiedades del objeto  o tema, finalmente,  la información obtenida le permitirá reconocerlo. Y así cuadro a cuadro del partido que está viendo o de la novela que está siguiendo. Cuando la mente está haciendo este proceso y alguien le está hablando a la vez,  debe interrumpir el primero para realizar el mismo proceso, en este caso, ante  percepción por medio del oído de las palabras que está percibiendo.

Como el cerebro es selectivo, elige a qué prestar atención, ¿cuál cree usted que será el resultado entre el partido (o la novela) y la comunicación iniciada por su pareja? Tiene razón!!!

LAS PALABRAS Y SU SIGNIFICADO EN LA COMUNICACIÓN HUMANA

cineNo vamos a hablar de semántica sino para aclarar algunos conceptos que la PNL desarrolla con respecto a la conducta y la forma en que las personas se comunican.
Las palabras tienen un significado propio y eso lo estudia la semántica.

Todo signo lingüístico (palabra) tiene dos caras: el significante o parte material del signo que es, por ejemplo, el nombre que las cosas tienen  (todos sabemos lo que es una flor) y el significado o imagen mental que sugiere el significante (la flor en la que usted pensó al leer la palabra y que será diferente de la que yo pensé al escribir este artículo).
Grinder y Bandler -los creadores de la PNL- definen a las palabras como rótulos  que damos a parte de nuestra historia personal. (De sapos a príncipes).

¿Cómo accedemos al significado de las palabras?

Pensemos en la palabra (o significante) “flor”. Obviamente todos tenemos el concepto de lo que a flor se refiere, lo hemos aprendido de nuestros mayores (cuándo aún no teníamos la experiencia suficiente como para darle un significado subjetivo) y ellos lo heredaron de sus mayores de la misma manera.

Pero ¿cómo accedemos al significado, al rótulo? Lo hacemos a través de imágenes (imaginamos quizá el jardín de nuestra madre cuando éramos pequeños), a través de sensaciones (la emoción que nos producía el olor de las flores en primavera) o a través de sonidos que quizá nos remontan a las primeras experiencias con los pétalos de las siemprevivas.

Cuando nos estamos comunicando, es decir cuando escuchamos pronunciar la palabra flor, no respondemos desde el   significado de la palabra según el diccionario, sino desde  el significado personal que para nosotros tiene esa palabra, es decir al registro cerebral del recuerdo de  nuestra experiencia con respecto a la misma. Por eso, distintas personas reaccionan de diferentes maneras ante un mismo significante o palabra. Como ejemplo basta escuchar las discusiones que sobre la religión, el aborto, la eutanasia, la crisis, etc. que abundan en nuestros medios.

Desde esta óptica, las palabras funcionan como anclas, seleccionan el tipo de recuerdos que traerá de la memoria al escuchar determinado signo lingüístico y no otro. Por ejemplo, para una persona dedicada a la venta de flores, la palabra flor tendrá una connotación económica, para una quinceañera una connotación emocional,  para las personas involucradas en la producción el cumplir con su trabajo… y así hasta el infinito. Y todos estos posibles y diferentes puntos de vista surgen de oír o leer la palabra flor.

Es  por este doble sentido, y no otro, que surgen las discusiones entre las personas. Imaginemos este diálogo:

-¡Qué ganas de ver una peli! -Dice María pensando en una salida al cine con su esposo.

– Dale! El fin de semana- Dice Juan pensando en una reunión con amigos para ver una película alquilada.

Llega el fin de semana y María pregunta ¿A qué hora saldremos?

-¿Cómo salir? Yo invité a José y Luisa para que vengan a ver una peli a casa- contesta Juan

-¿Viste que nunca me escuchas!!!!! Responde María ilusionada con la salida, decepcionada de su esposo y enojada con el cambio de planes que había imaginado (pero nunca comentado).

María dio por supuesto que hablaban de lo mismo cuando hizo su primer comentario…

¿Qué tendrá esto que ver con nosotros y nuestra forma de comunicarnos?………

BUENO- MALO, LINDO-FEO

 

pelea  Hay personas que miran la vida en blancos o negros. Se expresan de manera terminante. Emiten con soltura juicios sobre los demás del tenor bueno-malo, lindo-feo, blanco-negro. Viven como si fueran dueños de la verdad y como si esta fuera una sola: la suya. Se sienten superiores al común de los mortales. Como consecuencia de su estrechez de mente suelen establecer relaciones básicas con los demás, de poca profundidad, pues están siempre alertas,  juzgado cada nuevo estímulo que llega.

 

Veamos un ejemplo. Ester  tiene este tipo de pensamientos. Una mañana escucho a Miguel,  su esposo hablando por teléfono antes de salir para su trabajo, sin entender muy bien de que se trataba, sólo oyó que decía ” entonces quedamos para las 9″. Cuando se marchaba Miguel,  ella se quedó pensando e imaginando variedad de situaciones, todas ellas basadas en experiencias de mucho tiempo atrás, cuando eran novios. Cuando a la hora habitual su esposo no llegaba se confirmaron sus  elucubraciones: seguro que se reunió con sus amigos otra vez!!!!

 

Al llegar Miguel cerca de las 22 hs. Ester lo espera muy enojada y a boca de jarro le espetó “Te dije que cuando salieras con tus amigos me avisaras!!!!! Y al mismo tiempo que esas palabras escapaban de su boca, mira las manos de él llenas de grasa y escucha a su esposo, que enojado, le responde “siempre pensando mal!!!! Se ha roto el coche en la mitad del camino y hasta ahora no pude llegar, además me quede sin señal en la autopista!!!!

 

Una vez más Ester perdió la oportunidad de callarse la boca haciendo más grande la brecha que la separa de su esposo por su permanente actitud de adivinar lo que podría estar pasando y llevar su suposición al plano de la verdad absoluta.

 

Ester no pudo comprender lo enriquecedor que es tener un abanico de posibilidades y en esto estamos trabajando ahora en terapia. Está comprendiendo que  competir  para ver quién tiene la razón o quién gana, en cualquier situación no la hace más segura de sí misma ni sirve para acercarse a los demás.

 

Es muy probable que las personas que comparten esta forma de conducirse en la vida en algún momento no se sientan cómodas consigo mismos, o se sientan muy solas, sin embargo desconocen cómo salir del laberinto en el que se encuentran porque este tipo de pensamiento está muy arraigado en ellos y surge automáticamente, sin darse cuenta. Por ello es necesario que busquen ayuda profesional que los guíe hacia nuevas conductas y formas de ver la realidad.