Archivo de la etiqueta: matrimonio

Claves de una buena pareja

ying yang

  • La primera clave es el amor. Sólo él hará posible que los puntos que siguen se den naturalmente o sin esfuerzo.
  • La armonía de una pareja está determinada por la libertad que se dan mutuamente sus integrantes porque este ingrediente ayuda al desarrollo y crecimiento de ambos.
  • El respeto mutuo es otra condición. Respeto de necesidades, respeto sobre decisiones relativas a la vida personal, a la necesidad de disfrutar de deportes o amigos, a los silencios, opiniones  y  estados de ánimo.
  • Respeto por las normas que la pareja acuerda para su convivencia.
  • Escuchar al otro.
  • El dialogo es otro ingrediente que no puede faltar en una buena pareja. Callar para evitar hablar de más es sano, sin embargo hacer del silencio una pesada cadena es nocivo para la pareja. Siempre que surjan diferencias hay que comunicarse, escucharse y opinar. Los silencios siempre se prestan a malos entendidos y estos fisuran una sana relación. Los conflictos deben resolverse en el momento que surjan, jamás se los debe “dejar pasar” porque no pasan por sí mismos ni con el paso del tiempo, siempre retornan y cada vez con más fuerza.
  • Atender cuando el otro pide lo que necesita.
  • Consideración en las decisiones importantes de la opinión del otro miembro de la pareja.
  • No exigir lo que el otro no quiere o no puede dar.
  • Conciliar siempre las opiniones diferentes en decisiones de pareja.
  • Colaborar con las tareas de la casa que comparten.
  • Considerar al otro como un igual. No esperar de él más de lo que se le da.
  • No culpar, no pasar “facturas”. Si la otra persona se equivocó debemos pensar que no lo hizo adrede ni intencionalmente. El hecho ya pertenece al pasado y es allí donde debe quedarse. En el presente hay que buscar soluciones para que el hecho y sus consecuencias pueda quedar superado.
  • Ser honestos en todo momento. La honestidad aleja fantasmas y potencia la credibilidad de los integrantes de la pareja.
  • Compartir. Formar una pareja implica dar y recibir en igual medida, el egoísta nunca puede formar una buena pareja porque solo atiende a sus propias necesidades.